Sus clientes le escriben por WhatsApp o Instagram y reciben un único enlace de reserva: sin chatbot, sin preguntas interminables. Eligen una hora en segundos, usted aprueba con un toque y los recordatorios se encargan del resto.
Hecho para usted
Lo esencial de las reservas, sin el dolor de cabeza del chatbot.
Sus clientes tocan un único enlace de reserva y eligen su horario en una página clara. Sin bots que dan vueltas, sin bucles y sin obligarles a escribirlo todo.
Cada reserva avisa al miembro del personal indicado por WhatsApp o Telegram. Apruebe o rechace con un solo toque: usted controla su agenda.
Clientes y personal reciben recordatorios antes de cada cita, así se olvidan o quedan vacíos menos horarios.
Los recordatorios llegan donde tus clientes ya leen, y una comprobación tras la cita registra quién vino de verdad: las ausencias repetidas dejan de pasar desapercibidas.
Un cliente le escribe por Instagram o WhatsApp, recibe un enlace de reserva, elige un servicio y una hora, y usted aprueba, sin salir del chat.
Cada miembro del equipo configura su propio horario. Las reservas llegan a la persona correcta y las dobles reservas se bloquean automáticamente.
Cada cliente recibe un recordatorio automático antes de su cita. Las ausencias bajan y los huecos de última hora se liberan para otra persona.
Cinco pasos de principio a fin. La mayor parte funciona sin que toques nada.
El paciente escribe al número de la clínica en vez de esperar en una cola telefónica, normalmente fuera del horario.
Recibe un enlace de reserva personal. Sin portal, sin recuperar contraseña, sin descargar nada.
Primera consulta y revisión tienen duraciones distintas y pueden asignarse a profesionales distintos.
El profesional o la recepción aprueban desde WhatsApp. El hueco queda retenido mientras se decide, así que no puede darse dos veces.
Los recordatorios reducen el coste de la silla vacía, que es el que más duele en una clínica, y las ausencias quedan registradas por paciente.
No. No atrapamos a sus clientes en una conversación de chatbot. Reciben un enlace y reservan en una página sencilla: rápido, sin bucles ni mensajes largos.
Cada reserva llega al miembro del personal asignado por WhatsApp o Telegram. Un toque aprueba o rechaza, y se avisa al cliente automáticamente.
Puede abrir el mismo enlace de reserva para ver o cancelar su cita, y tú puedes cambiarla desde tu calendario. En ambos casos la otra parte recibe aviso automático y el hueco liberado vuelve a estar disponible al instante.
No. La reserva se hace desde un enlace de WhatsApp o Instagram: sin app, sin cuenta y sin contraseña.
La reserva recoge solo lo que una cita necesita: nombre, contacto y servicio. Las conversaciones se quedan en el hilo cifrado de WhatsApp; nunca se lee el contenido más allá del flujo de reserva.
Sí. Cada profesional tiene su horario, sus ausencias y su lista de servicios, y el paciente solo ve horas que esa persona puede atender.
Envía otra vez el enlace desde la ficha del paciente. Sus datos ya se conocen, así que volver a reservar lleva segundos.