Sus clientes le escriben por WhatsApp o Instagram y reciben un único enlace de reserva: sin chatbot, sin preguntas interminables. Eligen una hora en segundos, usted aprueba con un toque y los recordatorios se encargan del resto.
Hecho para usted
Lo esencial de las reservas, sin el dolor de cabeza del chatbot.
Sus clientes tocan un único enlace de reserva y eligen su horario en una página clara. Sin bots que dan vueltas, sin bucles y sin obligarles a escribirlo todo.
Cada reserva avisa al miembro del personal indicado por WhatsApp o Telegram. Apruebe o rechace con un solo toque: usted controla su agenda.
Clientes y personal reciben recordatorios antes de cada cita, así se olvidan o quedan vacíos menos horarios.
Los recordatorios llegan donde tus clientes ya leen, y una comprobación tras la cita registra quién vino de verdad: las ausencias repetidas dejan de pasar desapercibidas.
Un cliente le escribe por Instagram o WhatsApp, recibe un enlace de reserva, elige un servicio y una hora, y usted aprueba, sin salir del chat.
Cada miembro del equipo configura su propio horario. Las reservas llegan a la persona correcta y las dobles reservas se bloquean automáticamente.
Cada cliente recibe un recordatorio automático antes de su cita. Las ausencias bajan y los huecos de última hora se liberan para otra persona.
Cinco pasos de principio a fin. La mayor parte funciona sin que toques nada.
Una clienta habitual escribe a tu salón por WhatsApp, o alguien nuevo te manda un mensaje por Instagram tras ver una publicación de color. Ambas caen en el mismo sitio.
En lugar de un bot que hace veinte preguntas, recibe un único enlace ligado a su número, con su nombre ya puesto.
Corte, color y tratamiento tienen su propia duración, así que unas balayage de dos horas nunca entran en un hueco de media hora.
La estilista elegida recibe la solicitud en su propio móvil y toca una vez. El sillón nunca se promete dos veces.
La clienta recibe un recordatorio antes de venir y, tras la cita, se te pregunta si realmente apareció.
No. No atrapamos a sus clientes en una conversación de chatbot. Reciben un enlace y reservan en una página sencilla: rápido, sin bucles ni mensajes largos.
Cada reserva llega al miembro del personal asignado por WhatsApp o Telegram. Un toque aprueba o rechaza, y se avisa al cliente automáticamente.
Puede abrir el mismo enlace de reserva para ver o cancelar su cita, y tú puedes cambiarla desde tu calendario. En ambos casos la otra parte recibe aviso automático y el hueco liberado vuelve a estar disponible al instante.
No. La reserva se hace desde un enlace de WhatsApp o Instagram: sin app, sin cuenta y sin contraseña.
No hace falta. El mismo enlace funciona desde un mensaje de WhatsApp, desde un QR en tu mostrador o desde uno que envíes a mano. La página de reserva es una web normal, no una app.
Los añades tú al calendario en unos toques. Los que entran sin cita y los que reservan por enlace están en la misma agenda, así el sillón nunca se promete dos veces.
Sí. Cada persona del equipo tiene su propio horario y sus ausencias, y la página de reserva solo ofrece horas que puede atender de verdad.